Reducir el número de Municipios, una Buena Política
Veracruz tendría que desaparecer 163 municipios para
ocupar el lugar 16 en términos de desarrollo económico del país —hoy ocupa el
lugar 28 entre las entidades. Esto a partir de una simulación estadística. El cual
concluye que en México la cantidad de las municipalidades es elevada y por lo
tanto es una causa de los rezagos en el desarrollo económico.
La idea hace sentido, no parece descabellada. El entorno ha cambiado
significativamente desde la creación de los municipios y, posiblemente, ya no
gozan del alcance para una operación adecuada.
En términos de organización, la empresa privada es la otra cara de
la moneda. Su estructura cambia dinámicamente a través del tiempo, incluyendo
su cobertura geográfica. Esto dependiendo de la tensión competitiva en su
mercado y de las innovaciones en el ámbito de la organización. Todo orientado a
ofrecer mejores productos o servicios a sus consumidores y a la vista de su
competencia.
En el caso de los ayuntamientos, proveedores de servicios públicos, no
evolucionan incrementalmente; no están diseñados para hacerlo. Lo cual tiene
implicaciones adversas para el desarrollo de las comunidades. En particular,
porque son la organización gubernamental más importante, ofrecen los servicios
de agua y drenaje, alumbrado público, seguridad pública, vialidad, cementerios
y parques. Además, en coordinación con el resto de las esferas de gobierno, se
involucran en la educación, los servicios de emergencia, el mantenimiento de
los sitios históricos y promueven las inversiones en sus demarcaciones.
Así los ayuntamientos juegan un rol significativo en el desarrollo
social. Y dado que posiblemente no tengan el tamaño adecuado, al ser
configurados en otra época, puede ser un factor detrás de los rezagos
económicos y sociales del país. En particular llaman la atención la gran
atomización observada en estados como Oaxaca y Veracruz, 570 y 212.
La siguiente gráfica muestra la relación entre el número de
municipios —entre más grande la circunferencia, más municipios– y su desarrollo
humano —entre más rojo, menos desarrollo. Así, observamos la relación inversa,
un poco accidentada, entre ambas variables. Lo cual hace sentido, por ejemplo en
Oaxaca, con un elevado nivel de rezago, hay un municipio con menos de 100
habitantes, Santa Magdalena Jicotlán.
Fuente: INEGI y
Conapo.
Por lo anterior,
efectúo un análisis entre ambas variables con resultados estadísticamente significativos
(anexo). De lo cual se puede concluir lo siguiente:
- Hay una relación inversa entre el número de municipios y el desarrollo humano por entidad federativa.
- Según el modelo, de manera simplificada, por cada municipio adicional el índice de desarrollo disminuye en 0.2 por ciento aproximadamente.
- Por lo anterior, ajustar el tamaño de municipios podría ser la reforma más económica y de más largo alcance. La genuina reforma de estado o también uno de los núcleos de dicha reforma.
Anexo Estadístico
El modelo que
mejor se ajusta a los datos es logaritmo natural. Sin embargo para fines de una
interpretación inmediata expongo la versión con niveles de la variable, como se
observa en el siguiente cuadro de resultados:
Es decir, ecuación
lineal quedaría como lo siguiente:
Índice de Desarrollo Humano = -0.00017*Cantidad de
Municipios+ 0.75
Es decir, por
cada municipio adicional el índice de desarrollo disminuye en 0.2 por ciento
aproximadamente. Si bien como se observa en la siguiente gráfica, tenemos dos
valores extremos, la Ciudad de México y Oaxaca, lo cuales podrían sesgar el
resultado.
Al realizar
análisis de la influencia estadística de las observaciones, vía el estadístico
Rstudio, se observa la asimetría en la influencia de dichos valores. Su
corrección no altera los resultados y explicarlos aquí está fuera del propósito
de la presente reflexión.
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